Fue un movimiento protagonizado por clases medias y bajas. Expresó el repudio y rechazo al Congreso, hubo una considerable diferencia con el movimiento del 2015 donde se señalaban figuras, nombres y caras, como Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti. En la protesta reciente se cuestionó la poca transparencia del Congreso. No puede negarse que en la protesta del 20 de septiembre hubo personas que pudieron haber sido acarreadas. Muchos de los que estaban ahí no sabían lo que había pasado el 13 de septiembre en el Congreso.
No dudo que hubo acarreados pero fue una protesta que mostró cómo los ciudadanos tienen un rechazo a flor de piel contra el Congreso. Sobre el Presidente actual poca cosa puede decirse. Que recibió un bono de forma indebida. La gente, especialmente los que votaron por él, están decepcionados, ante todo de su incapacidad y su prepotencia.












